El visor de Javi

Sur de Marruecos: Marrakech, Atlas y Sáhara

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Comenzamos las aventuras del Pirata Kojo, haciendo una ruta por el “Marruecos profundo”… el sur de Marruecos. La ruta elegida por La vuelta al mundo, sus ideas, su historia y sus críticas de anteriores viajeros, hicieron que me decantara en realizar el primer viaje con ellos y sin duda… hice bien.  La ruta contenía la visita a la antigua ciudad imperial de MARRAKECH, visita a una ciudad, cercana al alto Atlas como Ourzazate, quedándonos en ésta una noche. Visitamos en una mañana el Cañon del Draa el Ksar de Tamnougalt para llegar hasta mi destino favorito del viaje: MERZOUGA Y EL DESIERTO DE ERG CHEBBI. También realizamos una visita al zoco de Rissani, pasamos una noche en el Ksar de ElKhorbat, realizaremos un pequeño trekking por el valle del Todra hasta llegar a LA GARGANTA DEL TODRA y estaremos en el Ksar de película de AIT BEN HADDOU.

 Marrakech

Para empezar a hablar de Marrakech quiero referirme en primer lugar a lo primero que visité, la plaza de JAMAA EL FNA, una de las plazas (sino la que más de todas) que más movimiento comercial tiene del mundo. Esta llena de restaurantes, puestos de venta de comidas, especias (allí todas las comidas llevan muchas especias), tiendas de articulos de decoración, tiendas de prendas de ropa…

Cuando salí del avión y me esperó el chófer para llevarme al hotel, me impacto (como ha todos los que viajamos a un destino exótico), sus normas de tráfico, “la ley del más rápido”, “dale al claxon Hassan”, adelantamientos sin mirar, coches que casi chocan pero al final por nada no chocan, tres montados en una moto… Lo mas raro de todo es que decían los nativos de allí que no hay muchos accidentes, aunque los coches era raro el que no tenia una señal de algún “porracito”. Aunque el tráfico de los países asiáticos como Vietnam, Laos, Tailandia debe ser mucho peor, el de Marrakech también tenia su atractivo para los que les gusta como a mi visitar estos lugares. Y ya que estoy hablando de tráfico voy a seguir pero refiriéndome a otro vehículo… las motos; caminando por la estrecha medina estas te pasaban por al lado una y otra vez y alguna que otra vez te rozaban con el manillar en el brazo. La primera vez que estas caminando tienes algo de miedo y piensas que te van a pegar un tirón de la mochila o de la cámara de fotos pero para nada, existe bastante seguridad y mi sensación fue de mucho respeto hacia el turista.

Paseando por el zoco te encuentras multitud de tiendas de todo tipo, (chilabas, turbantes, pañuelos, calzado marroquí, especias, souvenirs, ropa deportiva…). Existen tantas tiendas que uno no sabe que comprar, si quieres llevar algún regalo para familiares o amigos allí encontraras muchos detalles para llevar. Una vez que hayas encontrado el regalo entramos en el juego del REGATEO, a la hora de regatear no pienses que vas a salir ganando, tampoco sería justo que tu como turista quisieras salir ganando de tu compra, piensa que la mayoría de los puestos del zoco venden uno o dos artículos al día y eso hablando de que haya sido bueno, ya que hay días que no venden absolutamente nada. A la hora de regatear solo procura no pagar por un artículo un precio que sea exagerado, que no “te tanguen” para que nos entendamos, pero tampoco intentes “tangarle” tu a ellos, ya que tienen mucha necesidad de vender y no es moral aprovecharnos los turistas de esa necesidad.

Mercado de pieles en Marrakech

Caminando por el zoco me daba la sensación de que estaba realizando un viaje al pasado, sobre todo cuando empecé a caminar por la zona de los herreros y los artesanos. Visitamos la fábrica de pieles, su olor era horrible, me costó hacerme la foto sin taparme la nariz. Nosotros conseguimos visitarla sin que nos pidieran dinero pero si vais a visitarla tened cuidado porque al entrar no os pedirán dinero pero al salir puede que si os pidan y no tienen porque pedíroslo. Sobre la gente deciros que la mayoría de los vendedores sabían hablar español,ellos te decían… “¡español, bueno, bonito, barato!”, ibas andando y constantemente te van llamando para que entres en su tienda a comprar. El 80% de sus compradores son turistas y al estar bastante cerca de España, muchos son españoles. Aquí os dejo un vídeo en el cual voy caminando por la Medina de Marrakech.

Ourzazate

Después del primer día en Marrakech, pusimos rumbo a un pueblo que se encuentra a unas 4 horas de Marrakech cruzando todo el Atlas. Las vistas eran una maravilla, desde el minibus en el que íbamos desde un pueblo a otro, podíamos contemplar las grandes montañas del Atlas nevadas. Las carreteras como suelen ser todas las que se encuentran en montaña, tenían muchas curvas, para las personas que se marean en un coche puede ser un problema.

En Medio del Atlas

Realizamos varias paradas de camino a Ourzazate, una de ellas fue cuando estábamos en la zona más alta de la carretera que cruza el Atlas desde Marrakech al desierto del Sáhara. El Atlas es una cordillera que recorre Túnez, Argelia, y Marruecos, prácticamente todo el norte de África. Para un fúturo una de las aventuras que me gustaría realizar es la ascensión a su cumbre, el Monte Toubkal de 4.165 metros.


Una vez llegados al pueblo de Ourzazate lo primero que me impacto fue la pobreza, las calles del pueblo no estaban asfaltadas, carreteras de tierra, casas de ladrillos sin pintar, sin techo y muchas sin puerta. Fue muy sorprendente ya que en la zona donde estaba nuestro hotel era bastante pobre, pero sin embargo el hotel era muy elegante y lujoso. Tenia unas vistas espectaculares del ATLAS. El hotel estaba rodeado por la parte de atrás por un gran palmeral.

A la tarde-noche salimos a dar un paseo por el centro del pueblo, éste estaba más desarrollado y no había tanta pobreza. Esta ciudad tiene unos 70.000 habitantes, por lo que no se puede considerar para nada un pueblo. Estuvimos caminando por su mercado y por su plaza principal donde pude ver una extraña danza que realizaban los nativos del pueblo, se agarraban en 2 grupos de 6-7 personas cada grupo y se colocaban un grupo enfrente del otro e iban girando y cantando sin parar, pude observarlos durante más de media hora y no paraban de cantar y bailar en todo ese tiempo. También pude ver la gran afición que tenían a la liga española de fútbol, justo en el momento de estar allí, se estaba jugando un Betis-Real Madrid y en todos los bares en los que pasábamos, había un televisor con el partido puesto y muchos aficionados disfrutando del partido, cantando y saltando en cada uno de los goles del encuentro. En Marrakech ya pude observar lo que les gusta a ellos nuestra liga, cuando los dependientes de las tiendas en el zoco estaban viendo los partidos de la liga en sus teléfonos móviles.

Tamnougalt

De camino a Merzouga hicimos en la mañana una parada para visitar el Kasbah des Caids de en Tamnougalt, este es el típico kasbah tradicional y no es muy turístico. Durante nuestra visita no encontramos a nadie y no tiene nada que envidar a otros kasbah más populares.

Palmeral del Kasbah des Caids en el Valle del Draa

Este Kasbah se encuentra rodeado por un palmeral y por el Valle del Draa. En el se han realizado muchas películas al igual que la más popular y turística ciudad fortificada de Aït Ben Haddou.

Merzouga

Tras un largo camino en el minibus cruzando la Hamada (desierto pedregoso de Marruecos), llegamos al destino que más ganas tenía de llegar, el DESIERTO DEL SÁHARA, para mi fueron los dos mejores días del viaje. Levantarse temprano para ver amanecer en el desierto fueron momentos que me encantaría repetir.

Tras pasar la noche en el hotel que estaba pegado a las dunas del desierto, nos levantamos para ver como el sol salía por el horizonte. Mi consejo si vais al desierto es que os llevéis unas botas bien cerradas y altas en vez de algún deporte que deje entrar la arena, o lo que es lo mejor, caminar descalzo por la arena. Es como caminar por la playa solo que en el desierto la arena se encuentra mas limpia. No hay piedras ni la suciedad que por mal existe en muchas playas. En el desierto existen cambios de temperatura muy amplios. A primera hora de la mañana suele hacer bastante frío en el desierto, a medida que va llegando la tarde la temperatura va subiendo por lo que para ir al desierto debes de ir como “una cebolla”, por capas. Empiezas el día muy abrigado y te vas quitando capas y capas hasta que llega la noche y te vuelves a colocar todas las capas.

Antes de coger los camellos y adentrarnos en el desierto hicimos una visita al mercado semanal de RISSANI, digamos que es como nuestro mercadillo de los miercoles en el recinto ferial de Utrera pero en un pueblo del Sáhara. El zoco tenía mucho movimiento, era un lugar perfecto para hacer compras, sobre todo para l@s aficionados a la cocina por sus mercados de especias donde podías encontrar mucha variedad de estas. También podías encontrarte en su zoco muchos puestos de ropa y objetos típicos bereberes como instrumentos de música, turbantes, tradicionales vestidos bereberes, etc…

Al entrar en el mercado existe algo de sensación de miedo, ya que aquello “no tiene muy buena pinta”, mi consejo es que vayáis con un guía del lugar, no vayáis solos, en la puerta antes de entrar al mercado os encontrareis muchos guías que se os ofrecerán para hacer de guía por el mercado. El guía os irá explicando sobre la función de los distintos puestos del mercado y los productos que en el se venden.

Tampoco creáis que os va a pasar algo malo, lo único que os puede pasar es que algún niño se os pegue durante la visita al mercado y os pida un dirham, mi consejo es que no le déis el dirham por mucha pena que os dé, ya que pensáis que les estáis haciendo un favor dándoselo pero no lo hacéis, lo que haríais es fomentar la mendicidad ya que un niño no debe de estar pidiendo dinero en la calle, sino jugando con sus amigos.

Parking de Burros en Rissani

También hicimos una visita al parking de burros, esto es el sitio donde los compradores y algunos tenderos aparcan su burro para efectuar sus negocios. Se puede observar en la imagen la cantidad de burros que existían en la zona. El mecanismo del parking es igual que en el de un aparcamiento de coches de Europa, pagas, dejas el burro atado y un vigilante se encarga de cuidar a los burros.

Una vez comimos en Rissani, volvimos a Merzouga para prepararnos para nuestra ruta en camello por el desierto. Sin duda lo que más me gusto del viaje. Nos colocamos nuestro turbante, cogimos nuestra mochila con lo indispensable para pasar la noche, atamos nuestro chaquetón al camello para no tener frío ya que al anochecer refresca mucho (yo me lleve mi anorak azul, sin duda me colé) y en camello por el desierto.

 

 

 

 

 

 


Montar en camello parece fácil pero no lo es, es difícil caerse de un camello pero no tiene la estabilidad que puede tener un caballo. Vas cabalgando y moviéndote de delante hacia atrás y cuando bajas una duna, tienes la sensación de que te vas a caer hacia delante. Tienes que ir agarrado al manillar del camello por lo menos con una mano. Al bajarte del camello este se sienta en el suelo flexionando primero las dos patas delanteras rápidamente por lo que el cuerpo se te coloca en el camello muy en vertical y tienes que echar el cuerpo hacia atrás para no caerte, posteriormente el camello flexiona las dos patas traseras y ya puedes bajarte del camello.

 

Jaima

Una vez llegamos a las tiendas de campaña en medio del desierto, también llamadas “Jaimas”, estuvimos viendo el atardecer subidos encima una duna alta que se encontraba delante de las tiendas de campaña, es desde esa duna, donde se ha tomado la foto. Cuando llegue a lo alto de la duna me encontré unos esquís para deslizarse por las dunas, me los puse e intenté deslizarme con una nota de fracaso total. 

La noche en el desierto fue magnífica, cenamos y estuvimos cantando alrededor de la hoguera con los bereberes guías. Cuando anocheció del todo se podían ver las estrellas iluminadas en el cielo, nunca había visto un cielo tan limpio como el de aquella noche. A la hora de dormir, las camas de las tiendas estaban algo duras y con algo de arena, pero del cansancio que tenía pude dormir perfectamente. Al día siguiente nos despertamos a las 6:30, la hora del amanecer, donde pudimos ver el sol salir por el horizonte antes de poner rumbo de nuevo al hotel en camello de nuevo. En el siguiente vídeo podéis ver como fue la aventura en camello.

El Khorbat

Tras la experiencia del desierto pusimos rumbo a un pequeño pueblo que se encuentra a unas dos horas y media de Merzouga llamado El Khorbat, en este pequeño pueblo, lo que mas me gusto fue la amabilidad de la gente, todos te saludaban con una sonrisa y te llegaban a ofrecer su casa por si no tenías sitio donde alojarte. Antes de llegar realizamos una visita a los canales de agua de la Hamada hasta llegar a El Khorbat. Una vez nos alojamos estuvimos dando un paseo por el pueblo y por su palmeral donde vimos el atardecer. Nos alojamos en el Ksar del pueblo donde sus calles eran estrechas, había muy pocos vehículos a motor lo que te daba la sensación de que era como otro viaje en el tiempo, te das cuenta que tampoco necesitas mucho para poder vivir feliz, lo aprendí en este pueblo.

 

 

 

 

 

 

 

 

A la mañana siguiente, antes de partir hacia la garganta del Todra, estuvimos haciendo visitas por el pueblo, una de ellas fue a la fábrica de pan, donde pudimos ver a las señoras como creaban el pan marroquí, también estuvimos en la tienda de pañuelos y en la escuela del pueblo. Como maestro que soy, tengo que decir que el comportamiento de aquellos niños fue esplendido, nos mostraron mucho encanto, ternura y educación. En ningún momento se sobresaltaron por nuestra presencia y nos enseñaron la humildad que desde pequeños se enseña en este pueblo, como sevillista que soy y para colaborar con la escuela, les regalé una camiseta del Sevilla, me gusto mucho la experiencia.

 

 

 

 

 

Garganta del Todra

De camino a Aït Ben Haddou, hicimos una pequeña ruta de senderismo por el valle de Ounila hasta llegar a la Garganta del Todra. Por el camino es muy normal encontrarnos con mujeres que están lavando la ropa en el rio, hombres trabajando en el campo y con niños jugando. El paisaje esta lleno de palmerales y verde vegetación hasta que poco a poco se va asomando el gran cañón rocoso.

En referencia a la gente que nos íbamos encontrando por el camino, tengo que decir que era bastante educada, nos saludaba y nos mostraban bastante respeto y educación pero nos dejaban claro de que no les gustaba que le hiciéramos fotos, de lejos no les importaba pero de cerca no les gustaba. Al igual que en el mercado, puede que algún grupo de niños os sigan para pediros un dirham, te hacen figuras con hojas de arboles y te las regalan, no te obligan en el momento que te dan la figura a que les des el dirham pero te colocan en el compromiso de tener que dárselo. En las paredes del cañón se podían observar que había muchas vías para la práctica de la escalada, sus acantilados son muy atractivos para los escaladores ya que una vez que llegas a la garganta y miras hacia arriba puedes ver casi 100 metros de roca. Caminando por la garganta nos podemos encontrar muchos puestos de venta de ropa y artículos artesanales marroquíes ya que es un lugar muy turístico. Había numerosos autobuses cargados de turistas de todos los países que en sus rutas hacían una parada en la garganta. En esta hay un rincón donde te dicen donde puedes tomar la mejor foto de la garganta, yo me realicé un “selfie” desde aquel rincón.

 

Aït Ben Haddou

Una vez realizamos la visita a la Garganta del Todra nos fuimos al ksar de Ait Ben Haddou, un pueblo muy turístico y cinematográfico y se han rodado numerosas películas. Esta es una ciudad fortificada declarada como Patrimonio de la humanidad por la UNESCO, donde sus torres servían como punto para defender su cultivo y sus casas.

Para llegar al Ksar desde la zona donde se encuentran todos los hoteles hay que cruzar un pequeño río, no creáis que hay que mojarse los pies ni que hay que nadar, dentro del agua hay colocados unos sacos donde colocando correctamente los pies se puede cruzar el río. En este pueblo se han rodado importantes películas como Gladiator, Babel, Lawrence de Arabia, capítulos de Juego de Tronos, La momia o Jesús de Nazaret.

Habitación de Gladiator

 

 

 

 

 

 

 

Mi sensación cuando iba caminando por este pueblo era como estar dentro de una de esas películas que he dictado anteriormente. Aquí os dejo un corto vídeo con mi experiencia tanto en la Garganta del Todra como en Ait Ben Haddou.

 

 

 


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